Diástole y Sístole


Diástole y sístole. En el juego de las diferencias y las indiferencias.

Ovíparos

El juego de la copa

Llanto en rama

Serie DE-SASTRES

Manual de costura:
Sobre cartón, seis botones, aguja e hilo marrón; acrílicos lápices acuarelables compu etc.

Moldería - Patrones de corte y confección


Los de-sastres saben bien sus métodos:
No hay que salirse del molde
No dar puntada sin hilo
Coserse la boca antes de hablar
Cortar por lo sano
Unir las piezas; Tomar medidas al respecto
Hilvanar ideas ; tomar todo con pinzas
Y tener en cuenta que hay cosas que no se pueden remendar...

Canción desesperada




Canción desesperada (acrílicos y lápices acuarelables sobre papel).
Esta ilustración formó parte de la muestra organizada por la Asociación de Dibujantes de Argentina (ADA). “Tinta y tango II” en el festival internacional de tango 2008 en Harrord´s . Luego fue publicada en la portada de la revista " Sacapuntas"Nº17. La consigna fue ilustrar la letra de un tango asignada al azar.


Canción desesperada
Letra: Enrique Santos Discépolo

¡Soy una canción desesperada...!
¡Hoja enloquecida en el turbión..!
Por tu amor, mi fe desorientada se hundió,
destrozando mi corazón.
Dentro de mí mismo me he perdido,
ciego de llorar una ilusión...
¡Soy una pregunta empecinada,
que grita su dolor y tu traición..!
¿Por qué me enseñaron a amar,
si es volcar sin sentido los sueños al mar?
Si el amor, es un viejo enemigo
y enciende castigos y enseña a llorar...
Yo pregunto: ¿por qué?
¡Sí!, ¿por qué me enseñaron a amar,
si al amarte mataba mi amor?
Burla atroz de dar todo por nada
y al fin de un adiós, despertar ¡llorando!...
¿Dónde estaba Dios cuando te fuiste?
¿Dónde estaba el sol que no te vio?
¿Cómo una mujer no entiende nunca
que un hombre da todo, dando su amor?
¿Quién les hace creer otros destinos?
¿Quién deshace así tanta ilusión?
¡Soy una canción desesperada que grita su dolor y su traición...!

La sangre del vino



Este dibujo participó en la muestra en Expo Publicitaria 2008 en el Predio municipal de exposiciones en la Rural, en el stand de ADA, junto a otros trabajos realizados por excelentes artistas; de los cuales algunos de ellos estuvieron dibujando para el público de la exposición.


Espía Arlequín


Espía el arlequín (acrílicos y lápices acuarelables sobre papel)
“.. la taciturna espera se interrumpía con el sonido de los cascabeles que pendían de sus ropas; anunciando su singular aparición. Permaneció ésta de espaldas a la galería intentando disimular su gran entusiasmo completamente injustificado…”
(Mariana Pinto Lucero. Libro primero- Negro, blanco y Rojo-
Capítulo “Un regreso y dos preguntas”)

El juego


El juego (acrílicos y lápices acuarelables sobre papel)
“…encontrándose paralizada, pero extrañamente a gusto, pidió le sirviese un poco más de aquel brebaje rojo oscurísimo extraído del los triturados corazones...”
(Mariana Pinto Lucero. Libro primero - Negro, blanco y rojo -
Capítulo “El dos de corazones”)

Sin máscara


Sin máscara (acrílicos y lápices acuarelables sobre papel)
“….-Ella no tiene máscara. No pertenece aquí- Y los demás asombrados murmuraron insólitos comentarios.
-¡Hay que traer un antifaz para la niña!- Gritó una dama que vestía completamente de negro, con máscara del mismo color.
- ¡Que su antifaz tenga plumas y diamantes!- Agregó contento un hombre cuyas vestiduras eran blancas y su careta del mismo color.
- ¡No. De ninguna manera se acepta tal impertinencia!; ¡No ha sido invitada!- Gritó con furia un hombre de prendas rojas , con mascarilla del mismo color.
Y continuaron los inquietantes secretos al oído…”
(Mariana Pinto Lucero. Libro primero- Negro, blanco y rojo- Capítulo “La fiesta de la araña”)

Blanca Nieves

La llave


La llave (lápices acuarelables y tintas sobre papel)
“…de inmediato recogió la llave, con su inmensa sonrisa la invito a saciar la intriga. Derramando una lagrima, así cómo lo hizo el ojo del huracán, no pudo más que preguntar…”
(Mariana Pinto Lucero. Libro primero- Negro, blanco y rojo-
Capítulo “El ojo del huracán de naipes”)

Y se elevaron por el negro cielo


Y se elevaron por el negro cielo
“…elevándose en el cielo de la noche nueva, no pudo percatarse de la desaparición de sus pequeños pies; ahora en reemplazo poseía filosas cuchillas que cortaban la brisa cálida dividiendo aún más los dos mundos…”
(Mariana Pinto Lucero. Libro primero- Negro, blanco y rojo-
Capítulo “Juguetes jugando”)

Trono


Narcisos años dorados


Deidad de la culpa


CULPABLE

Culpa bruta
que pulpa acuna
Sucia culpa
cava mi tumba
arranca mis plumas
Suma culpa
que usurpa, que oculta
Culpa bruta
que surca y susurra
Culpa pulcra
que cruza y que turba
que abulta, que junta
que juzga, no es justa
Culpa sin ruta, sin multa
sin curva
que me catapulta
que inmuta impune
y repugna
Culpa muda
que murmura, que insulta
Culpa que muerta
escapa a la gruta
Culpa que gusta
que es musa
que nunca muta.
(Mariana Pinto Lucero. Poemas “Desde los sueños a la desdicha (y viceversa)”)

Ensueño


Las almas del bosque azul


Corazonada


Corazonada (Técnica mixta)

Un corazón y cuatro estómagos

Tienes mi corazón
te lo obsequie porque lo amas
porque me amas.
Acaricias mi corazón
con tu tacto de ternura
y lo raspas.
Besas mi corazón
lo lames , lo mojas y lo raspas.
Como de tu hierba envenenada
rumiante desorientada
Tienes mi corazón
te lo llevas
te lo guardas
miras mi corazón y lo raspas.
Haces orgía con aurículas y ventrículos
completamente lo desgarras, lo desangras
bulle, brota y se desparrama mi sangre oscura y rara
Regurgito amor y me lo como
¿De que me sirven cuatro estómagos de vaca?
Si no puedo digerir este amor que me atraganta
Si con cuatro estómagos me anudo la garganta
si solo tengo un corazón, lo masticas y lo lanzas
regurgitas mis esperanzas
cuatro estómagos que no sirven de nada
un corazón con sangre ya coagulada
ésta es la suerte de un corazón de vaca
rumiante, comiendo de tu hierva envenenada.

(Mariana Pinto Lucero. Poemas “Utópica memoria, alma calculada.”)

Malos hábitos


Extraño Florecer


Lunática


Ramasutra


Veleta, trae humo el viento norte


La caraduréz de las sombras


  • La caraduréz de las sombras (Óleo sobre tela)

La otra cara de la pesadilla del atardecer

Vi en sueños
salir a flote a mí otra cara
fúnebre, desfigurada
en extrañas lagunas sin alma
sumergí en estas mis ojos, asustada
Pero igual veía salir de las pantanosas aguas
A esa cara muerta
ojerosa y putrefacta
que tragando el hediondo liquido
me observaba malvada.
saque sin remedio del mercurio jabonoso
la vista mía sumergida
y vi claramente hundirse fugitiva
a aquella cara corroída
Quizás podrá sonar ridículo hoy en día
pero así es el otro rostro de mi vida
tratando de ahogarse
aquella faz tan suicida
carcomidos ojos por las ratas
y las aguas frías
saliendo a flote en agusanados sueños
y en despiertas pesadillas.


(Mariana Pinto Lucero. Poemas “De rostros pálidos e ideas suicidas”)

Los reyes de la baraja y las hijas del bosque


Los reyes de la baraja y las hijas del bosque (lápices acuarelables sobre papel)
“…el particular y turbador encuentro los había enmudecido. Entre el silencio se percibía una extraña atracción. Los reyes jamás habiendo visto mujer alguna, comprendían ahora aquellas palabras del dueño de los juegos. Ante ellos el porqué de la envidia que sentían por las cartas francesas que sí poseían reinas…”
(Mariana Pinto Lucero. Libro tercero- Negro, blanco y rojo- Capítulo “Lo reyes de la baraja española”)

Las hijas del bosque


Las hijas del bosque (lápices acuarelables sobre papel)
“..Esmeralda no cesaba de cantar mientras que sus hermanas, Menta y Musgo, con su singular mal carácter, nuevamente la reprobaban indignadas; negándole algún aplauso. Sin percatarse que a lo lejos escondida entre los árboles estaban siendo observadas…”
(Mariana Pinto Lucero. Libro tercero- Negro, blanco y rojo- Capítulo “Las hijas del bosque”)

El peso del trigo


El peso del trigo (lápices acuarelables sobre papel)
“…mientras que el hijo del señor trataba de hacer olvidar por completo el infortunio de la otra joven. Tal predilección logró lentamente que acabara por hacerla encerrar en el viejo molino. Intentando así romper aquel lazo de hermandad tan fuerte…”
(Mariana Pinto Lucero. Cuento “Gemelas de pan”)

La reina de los cuentos muertos


Camino a casa


En carne propia




La máquina de-generar secretos


La máquina de-generar secretos (lápices acuarelables sobre papel)
“… tirando fuertemente del gran y pesado paño púrpura el profesor dejo al descubierto una gigantesca y extraña máquina…
- Este es el fruto de mi trabajo, ahora te preciso a ti para hacerla funcionar – Pronunció cómo si no estuviese ante sus ojos un nudo de cabezas muertas y malolientes...”
(Mariana Pinto Lucero. Cuento “Los secretos”)


Traición


Traición (acrílicos y lápices acuarelables sobre papel)
“… en el salón más inmenso del castillo llovieron mil cortinados. Y en medio de un laberinto de sedas y terciopelo lo buscó incesante. ..Descubriéndolo tristemente con aquellas engañosas máscaras que había prometido destruir. Que había jurado con sangre ya no consultar ni escuchar…”
(Mariana Pinto Lucero. Libro segundo- Negro, blanco y Rojo- Capítulo “Los rostros del oráculo”)

Mis dibujos slideshow en video

La máscara camaleónica

La desidia de la eternidad.

El manto.


El manto (técnica mixta)

Pozo cavado sin palas

Me escapo, me refugio y vivo
en un lugar claramente mío y frió
Donde las lunas no existen
y los soles solo se apagan
con el agua de las lágrimas
sin sonidos
sin ahogarme
Donde no se producen eclipses
ni marchan estandartes


Me instalo, me arrincono y vivo
Donde me alimento de motivos
Donde se agudizan mis sentidos
Y me creo; de crearme y de creerme
En un rincón sin mortales
sin sueños ni expectativas
Ni esperanzas, ni fe de erratas
y vivo, allí vivo

Sin llantos ni pesares
Sin risas ni gritos

Me escapo y me asilo, me aíslo
Me masacro, me pierdo
donde las luces existen
pero solo para formar sombras
y vivo, allí vivo
buscando, buscándome
Donde las pausas son mas largas que el tiempo
Donde las ideas han sido capturadas
Donde los sentimientos casi han muerto
Donde pierden las no miradas
Donde buscándome me desencuentro
Y vivo, allí vivo
En el pozo que he cavado sin palas
sin palabras y sin pensamientos oníricos.

(Mariana Pinto Lucero. Poemas “Desde los sueños a la desdicha (y viceversa)”)

Pasa la sombra.

Máscaras

Plumas rojas

Fiesta de dos frases

Traje y máscara